domingo, 20 de noviembre de 2016

Grandes horrores (III) – Los espejos


Tercera parte de esta entrega donde exploro algunos de los más grandes horrores que suele presentar la ficción (particularmente el cine y la literatura). Antes ya hablé del “Entierro prematuro” y de “La invasión del hogar”. 

Hoy es el turno de los espejos, objetos inherentemente  perturbadores.

Cuando estamos frente a un espejo, mirando fijamente, también hay alguien mirándonos a nosotros. Un reflejo en un espejo puede hacernos saltar de miedo y hay todo un folkclore asociado a este elemento (leyendas urbanas, cuentos de mala fortuna, poderes mágicos, etc).

Como se trata de un elemento tan sobrecargado de simbolismo, no es raro que sea uno de los más utilizados en el cine, en la literatura y en otros medios. Incluso grandes filósofos y pensadores aprovechan metáforas referidas a ellos.

«El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma

Uno de los usos más originales de este objeto que vi fue en la película Occulus, de Mike Flanagan. Es brillante cómo esa cinta logra evitar la mayor cantidad de clichés posibles respecto a los espejos, y en su lugar brinda un argumento de terror psicológico con un componente de locura.

► Y hablando de clichés, alguien se tomó el trabajo de armar un supercut con los más reconocibles jump-scares:


Flanagan es un tipo que ya demostró que sabe hacer buen cine de terror y suspenso (Before I Wake y Hush son geniales). Si bien el género de terror es donde abundan los espejos, también hay grandes escenas de otros géneros que los han hecho importantes.

Cómo olvidar a Robert de Niro en Taxi Driver (1976) (“Are you talkin to me?”) o aquella gigante escena del humor de los hermanos Marx en Duck Soup (de 1933).


El reflejo que devuelve un espejo al personaje puede ser igualmente agradable o inquietante, mortificante o estimulante. En algunos casos son puertas a otros reinos, contienen demonios temibles o pueden directamente comunicarse con nosotros para revelarnos aquello que tanto anhelamos. Pero esta saga se llama “Grandes horrores”, así que vamos a referirnos a esos momentos en los que el espejo representa algo monstruoso.

En cine tenemos la tristísima película Mirrors, con Kiefer Sutherland. Acá resulta que hay un ente demoníaco habitando los espejos y ataca a cualquiera que lo mira directamente. Un gran clásico del terror slasher es Candyman, donde decir su nombre cinco veces frente a un espejo atrae a un asesino con un gancho en lugar de mano que te asesina de forma horrible.

Hay una novela de Robert Heinlein (a quien ya mencioné en el blog) que tengo ganas de leer (pero todavía no encontré). En ella hay unas entidades malignas que ingresan y salen de nuestro mundo a través de espejos. La premisa de la historia (The Unpleasant Profession Of Jonathan Hoag) es fantástica: un hombre no puede afirmar qué hace para ganarse la vida. Cada vez que se lo preguntan, no sabe qué responder. Por eso contrata a una pareja de investigadores privados para que lo investiguen a él.

El maestro del terror (Stephen King) le dedicó una historia a los espejos: The Reaper's Image. Por su parte, series de televisión como Escalofríos (de R.L. Stine), Doctor Who y Supernatural tienen episodios que utilizan este místico elemento.

La vida real también puede generar momentos estresantes frente a un espejo. Se conoce como “efecto Caputo”.  El investigador Giovanni Caputo realizó un experimento en el que colocó a 50 personas frente a espejos. Debían mirarse directamente a los ojos durante 10 minutos en una habitación tenue.

Varios de ellos empezaron a tener ilusiones de rostros extraños y deformes al cabo de un minuto. Sensaciones raras donde se veían desfigurados, se tornaban en monstruos lúgubres o hasta en familiares muertos. Caputo explicó que los efectos pueden ser causa de un regreso súbito a la realidad después de una disociación, de una separación de cuerpo y mente. Hay también un componente psicológico en el asunto. Lo cierto es que verse directamente a los ojos puede ser más alucinógeno que el LCD.


Por último, existe un desorden neurológico donde los afligidos no pueden reconocer su propio reflejo. Al mirarse en un espejo sienten que están siendo perseguidos por extraños que se metieron en su casa (de nuevo aparece la idea de la “invasión de hogar” del post pasado). 

La mayoría de los animales, de hecho, no puede reconocer su reflejo, y se sienten amenazados o desafiados por su imagen espejada que (por supuesto) siempre responde con el mismo impulso.

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=>> Otros GRANDES HORRORES en el blog: “La invasión del hogar”; “El entierro prematuro”.

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6 comentarios:

  1. Un espejo también puede ser algo defensivo contra seres, que no soportan su propio reflejo, como los basiliscos. O Moon-Ra, el villano de Thundercats, que tiene rasgos terrorificos.

    He visto esas películas con espejos. Occulus, que no me convenció del todo. Y Mirror, que me pareció mejor. Incluso original.
    Creo más de una de estas historias viene de alguna leyenda, que Borges mencionó en Animales de los espejos, en El libro de los seres imaginarios. Donde cuenta que los espejos eran un mundo en contacto con este. Hasta que ese mundo invadió al nuestro, siendo vencidos por el legendario Emperador Amarillo, que los condenó a imitar nuestra apariencia, nuestros movimientos. Y que un día se rebelarán, siendo quienes ganen.
    La película tiene aspectos terrorificos como la muerte de la hermana del protagonista, interpretada por Amy Smart. Es una de las escenas que recuerdo.
    Buena entrada.

    PD: Y a veces yo he usado eso de los espejos.

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  2. Bueno, sí que tenés puntería con esta entrada, porque hace unos días publiqué un micro sobre el tema o.O

    Yo creía que el miedo a los espejos tenía que ver con el dichoso "valle inquietante", porque lo que mirás parece vivo, pero no lo está. A mí, de chica, me perturbaba la idea de que aparecieran cosas que no están (creo que es influencia del cine, pero no sé).

    Mirrors es la típica película para mirar tipo 2 am. La vi una vez porque la idea me había gustado, pero al llegar al final me di cuenta de que era un fiasco. Una lástima.

    Decí que cuando uso el espejo es para algo específico, porque si me quedara diez minutos mirándome, sería peor que una película de terror. A ver si todavía aparece Samara Morgan del otro lado :PPP

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    1. Jajaja, yo prefiero ni usar el espejo. Con mis rulos, es casi innecesario. ¿El cuentito del espejo es parte del libro?
      ¡Saludos!

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  3. Se me ocurren varios ejemplos más con espejos: "Alicia a través del espejo" cuenta del extrañamiento de encontrarse en un lugar al mismo tiempo familiar y desconocido. También pienso en el espejo de la reina de Blancanieves, símbolo de vanidad y bastante aterrador en la película con Charlize Theron. Y en la mitología griega se encuentran dos ejemplos de perdición gracias a los reflejos de Medusa y Narciso, otro caso de representación de la vanidad.
    PD: también leí los otros artículos de la serie y para las invasiones de hogar un ejemplo son las dos versiones de "Funny Games" de 1997 y 2007, ambas de Michael Haneke donde dos adolescentes psicópatas toman como rehenes a una familia para jugar unos sádicos "juegos".

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    1. Buenísimos los ejemplos. Seguramente hay muchísimos más, pero tampoco es la idea hacer una lista exhaustiva de las ficciones donde se hace uso del espejo como elemento terrorífico.

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  4. Buena entrada.
    Hay muchos ejemplos, sólo te voy a dejar uno musical. En vivo, en la puesta en escena, le ponen un poco de terror (mezclado con el humor que nunca pueden abandonar)
    https://www.youtube.com/watch?v=00N8Qq-glY0

    Abrazo!

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