miércoles, 27 de septiembre de 2017

Los vicios capitales en la ficción: cine, literatura y TV


Históricamente, la clasificación bíblica de vicios conocida como “Los siete pecados capitales” ha dado buenas excusas para desarrollar personajes, temáticas y argumentos dentro de la ficción.

Las enseñanzas de la moral cristiana manifiestan que los pecados capitales son aquellos de los cuales se desprenden otros pecados. Sabemos que son siete: Lujuria, Pereza, Gula, Ira, Envidia, Avaricia y Orgullo. Se los considera “mortales” porque rompen la vida de gracia y amenazan con la condenación eterna.

Estos siete conceptos básicos serían los responsables de enviar tu alma directamente a la ruina. Pero, a su vez, son tan jugosos e interesantes para la ficción que han sido utilizados y referenciados en numerosas oportunidades.

Estas son algunas de las apariciones de los 7 pecados capitales en el cine, la TV y la literatura que me parecen destacables.


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La película de los pecados capitales por excelencia. Este clásico absoluto de David Fincher se centra alrededor de un misterioso asesino serial que comete sus crímenes basándose en los grandes pecados mortales.


Por ejemplo, un hombre obeso es forzado a comer hasta que su estómago estalla (Gula), un adinerado abogado recibe cortes de su propia carne hasta que se desangra (Avaricia) y un drogadicto es atado a una cama y mantenido en ese estado por más de un año (Pereza).

Los pecados de la Envidia y la Ira llegan sobre el final de la película, en aquel sorprendente e insuperable climax que se destaca como uno de los momentos más viscerales de la historia del cine policial contemporáneo.


Un comentario de uno de los DVD´s confirmó una teoría de fans que se venía rumoreando desde la misma concepción de este dibujo animado en 1999: los personajes principales están basados en los siete pecados capitales.


Patricio pasa la mayor parte del tiempo haciendo nada (Pereza). Calamardo Tentáculos, y su odio por sus vecinos y nivel general de amargura, es la personificación de la Ira. Don Cangrejo es la Avaricia (claramente), Sandy se identifica con el Orgullo, Gary es la Gula (siempre demandando comida para caracoles) y Plankton es la Envidia, constantemente deseando robar el secreto del éxito de Don Cangrejo.

Por último, Bob Esponja sería la Lujuria. Ya sé lo que están pensando: no se ve muy “lujurioso”. Pero el pecado, en realidad, hace referencia a un “excesivo amor por los demás”. Sabemos que Bob Esponja sólo quiere ayudar al resto, y su necesidad de amar es tan grande que termina generando varios conflictos en la serie.


La película de Keanu Reeves y Al Pacino se enfoca principalmente en el Orgullo (aparentemente es el pecado favorito del Diablo). Sin embargo, el resto de los pecados tienen sus pequeñas apariciones.


El protagonista muestra un poco de Pereza al no hacer activamente lo que sabe que está bien. A su vez, siente Avaricia y Lujuria cuando comienzan a llegar los placeres y riquezas. Y (seamos honestos) es un poco de Gula el no querer detenerse ante nada para seguir recibiendo las recompensas del Diablo.

Por último, Lucifer se convierte en pura Ira sobre el final de la película.


Tenemos un caso similar con la comedia de Brendan Fraser que, en realidad, es una remake de la película original de 1967.


Acá, el protagonista recibe siete deseos de la seductora Elizabeth Hurley. Seis de ellos están directamente asociados con pecados capitales.

Por ejemplo, su primer deseo es una Coca-Cola y una hamburguesa (Gula). Después pide ser rico y poderoso (Avaricia)… lo que lo convierte en un capo colombiano de la droga. Luego solicita ser un hombre emocionalmente sensible, pero su imponente sensibilidad lo hace perezoso. Cuando reclama convertirse en un basquetbolista de éxito, termina sucumbiendo a la Ira. Luego pasa a ser un autor renombrado, culto e inteligente, lo que lo vuelve puro Orgullo (y homosexual, por algún motivo).

Con su último deseo logra vencer al Diablo, eliminando la Lujuria que él mismo sentía por la mujer que ama (y eligiendo dejarla libre para hacer su vida).


La animación japonesa tiene una larga historia de hacer uso de los siete vicios mortales.

Tenemos los siete homunculus de Fullmetal Alchemist: Brotherhood y la serie de Netflix Los siete pecados capitales como casos muy concretos.



Luego tenemos InuYasha, cuya Banda de los Siete convenientemente se ajusta a los siete pecados capitales.

El líder (Bankotsu) representa al Orgullo, Renkotsu se obsesiona con la inmortalidad (Avaricia), Jokotsu es Envidia pura, Ginkotsu es un tipo muy furioso, Suikotsu se niega a matar mientras su lado bueno lo domine (Pereza) y Mukotsu representa a la Lujuria por su obsesión por casarse.


Sí, George Martin también habría hecho uso inescrupuloso de los siete pecados capitales, si bien esta es un teoría de fans y no hay confirmación oficial.

Lo cierto es que parecería que cada una de las siete grandes casas de Westeros representan a cada uno de los vicios mortales.



Si los Stark son la Pereza (por negarse a actuar de forma deshonrada, aunque sea lo correcto en ciertas circunstancias) los Lannister tienen que ser el Orgullo. Los Baratheons han malgastado recursos y tienen hábitos de derrochadores, lo que los convierte en la Gula. Los Greyjoys son la viva representación de la Envidia, con su estilo de vida bárbara y su costumbre por tomar las cosas a la fuerza en lugar de ganárselas justamente.

Los Freys son indudablemente lujuriosos (Lord Walder está empecinado en tener cada vez más esposas, y cada vez más jóvenes) mientras que la Casa Targaryen está empapada en Ira (debido a su sed de venganza). Si bien ya no es en Westeros, la gente de Qarth personifican a la Avaricia, acaparando recursos y riquezas pero rehusándose a ayudar a menos de que puedan recibir algo a cambio.


Por último, seguidores de la famosa serie literaria infantil de C.S Lewis han interpretado que cada libro tiene el foco en uno de los siete pecados capitales.



Según esta teoría, El león, la bruja y el armario sería Gula, porque Edmund traiciona a sus hermanos a partir de caramelos mágicos. Por su parte, El príncipe Caspian se enfoca en la Lujuria porque la gente de Telmar busca una Narnia con más lujos, ordenada y civilizada.

En el tercer libro (La travesía del viajero del Alba) no sólo hay un énfasis en la Avaricia (con el argumento del dragón y las descomunal fortuna que ofrece la isla) sino que todos los pecados aparecen en formas de siete espadas mágicas.

Las últimas cuatro entregas, según esta teoría, tienen fuertes lazos con el Orgullo, la Pereza, la Ira y la Envidia, respectivamente.

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Estas son sólo algunas de las referencias de los 7 pecados capitales en la ficción. Seguramente hay muchos más. ¿Cuál agregarías y por qué? ¡Dejame tu lujurioso comentario!

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1 comentario:

  1. Las interpretaciones tienen sentido en algunos casos, no tanto en otros, hasta diría que vicios capitales están más en los autores de esas interpretaciones.
    Lo de Seven es cierto, de eso se trata la película.
    Hay algo de eso en El abogado del diablo. No veo pereza en el protagonista, sí hay orgullo. Es su motivación nunca perder un caso, aunque tenga que romper reglas como escuchar en secreto al jurado. La lujuria esté presente en Cristabella, la abogada interpretada por Connie Nielsen. Y tal vez en la seducción de diablo a la esposa del protagonista.

    Está claro que el diablo femenino encarna la lujuria. Directamente manipula al protagonista. Creo recordar una comedia en que los pecados estaban personificados, tanto que la lujuria parece tener un matrimonio no muy satisfactorio con la pereza.

    Puede ser que algunos de mis personajes tengan alguno de esos vicios, como lujuria, ira. Nunca pereza.

    Saludos.

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