martes, 21 de enero de 2014

“Batman: the Killing Joke”, una novela gráfica de Alan Moore.


Batman: la broma asesina” es, posiblemente, uno de los comics más influyentes del universo de nuestro murciélago preferido, y una novela gráfica absolutamente fascinante. Escrita por el brillante Alan Moore (de quien ya reseñé su mágnum opus: “Watchmen”), este comic ha inspirado al personaje que universalmente conocemos en el cine como el Joker.

La historia, sumamente oscura y controversial, revela una nueva perspectiva en el análisis del bien y el mal (ya hablaré de eso). La trama nos cuenta una interesante backstory del Joker mientras relata como hiere (casi) mortalmente a la hija del comisionado Gordon y captura a este para intentar volverlo loco.

Les comparto un link para leer el cómic online (y en español): “Batman: la broma asesina

Por último, mi clásico #SpoilerAlert. Si no quieren conocer detalles de la trama, están advertidos. Se me hace imposible hacer el review que quiero hacer sin develar ciertas cosas.

La reinvención del Joker

The Killing Joke” –publicada por primera vez en 1988 y reeditada en el 2008– nos muestra una posible versión de cómo el Joker se convierte en “El Joker”, y al mismo tiempo que nos relata cómo dejó paralizada a Bárbara Gordon (Batichica).

Gracias a la creatividad de Alan Moore, el villano se reinventa como un sociópata desquiciado. Esta es la novela que influyó especialmente a Tim Burton y a Christopher Nolan en sus películas. Por otro lado, DC Cómics decidió convertir esta historia en “canon”, aunque oficialmente iba a ser una novela gráfica independiente. Hoy en día, “The Killing Joke” es considerada (por fans y críticos) la obra más importante que alguna vez se escribió sobre Batman.

Si hay algo de atractivo en este villano (dentro de la novela) es su visión nihilista del mundo. Para quienes no lo tengan claro, el “nihilismo” es la corriente filosófica que se apoya en la “negación de los supuestos sentidos  de la vida”. No tiene que confundirse con “pesimismo” ni con “terrorismo”. Se refiere al pensamiento, casi existencial, que plantea el absurdo de la vida misma: “carece de significado objetivo, propósito, o valor intrínseco”. A pesar de que la corriente ya existía en la antigua Grecia (siendo representada por los “escépticos” de la época) se le dio forma y teoría a partir de los escritos de Nietzsche.

El Joker (en la novela) da cátedra sobre este concepto, y hasta lo lleva a la práctica. Su plan es “probar un punto”, y ese punto es (justamente) el absurdo de la vida.

Un poco como vemos en “Unbreakable” (la maravillosa película de Shyamalan), el villano en realidad está buscando definirse; explora la forma de entender quién es, de hallar su propia identidad.


Algo que me encantó es que, al final, el Joker encuentra esa identidad y hasta hace las paces con ella (en esa impresionante escena final). Pero como Guy Pearce (en “Memento”) elige recordar las formas de cierta manera, elige tener un pasado de opción múltiple.

« I'm not exactly sure what happened.
Sometimes I remember it one way, sometimes another...
If I'm going to have a past, I prefer it to be multiple choice! »
-- The Joker

Así, se convierte en un narrador poco confiable, que nos va sumergiendo, con él, en su infinita locura. El lector se quedará siempre con el interrogante de lo que le  sucedió al Joker, de si las explicaciones que nos brinda son la realidad, o su realidad.

Cada monólogo –y  cada conversación de carácter filosófica que el Joker y Batman tienen– es para analizar en profundidad, al punto que es casi imposible no citar la obra entera. Algunas de mis citas preferidas creo que hablan por sí solas:

"... cuando tus pensamientos discurren
por una vía que no te gusta siempre te queda la locura.
La locura es la salida de emergencia..."

"... los recuerdos pueden ser desgraciados pero...
¿Podemos vivir sin ellos?.
Nuestra razón se basa en los recuerdos.
¡Si no podemos enfrentarnos a ellos, damos la espalda a la razón..."


"Solo hace falta tener un mal día para que el hombre más cuerdo que existe enloquezca.
Esa es la distancia que separa al mundo del lugar en el que yo habito: Un mal día.
¿Tú también tuviste un mal día, verdad?
Tuviste un mal día, y eso te volvió tan loco como a todos los demás... ¡pero no lo admites!
¡No tienes por qué seguir fingiendo que la vida tiene sentido, que esta lucha sirve para algo!..."

Lo que me lleva al próximo punto…

Las temáticas de la historia

Alan Moore expone al héroe y al villano como dos caras de una misma moneda, sumamente parecidos. (“Solo hace falta tener un mal día para que el hombre más cuerdo que existe enloquezca”). El tema más interesante que se indaga es la posibilidad de que Batman esté tan desequilibrado como los criminales que persigue, aunque manifestando esa locura de otra manera. ("You had a bad day too, once, didn't you?").

Durante la historia lo vemos pelear con sus demonios internos y con una necesidad (casi imperiosa) de odiar a alguien que apenas conoce; este ha sido el leitmotiv principal del Batman de Nolan, ¿o no? Moore, de hecho, comentó en una entrevista: «Batman y el Joker son reflejos uno del otro


El aspecto técnico de la novela

Moore se destaca por controlar minuciosamente cada viñeta y cada solapa. Al igual que en Watchmen (o quizás: debido a la influencia de Watchmen) el juego simbólico está presente en todo momento. El comic tiene, prácticamente, el mismo estilo en el uso de las viñetas y diversas técnicas de representación gráfica: el uso detalles significativos para la trama, especial atención al entorno (planos secundarios), pistas escondidas, cameos (en una viñeta se lo ve a Harvey “Dos Caras” Dent), etc.

Una marca registrada del autor, por ejemplo, es comenzar y finalizar la historia del mismo modo, como cerrando un círculo (las gotas de agua en el suelo, la lluvia). Las primeras palabras “Había dos hombres en un loquero” es también el principio del chiste que cuenta el Joker al final. Un buen chiste (de hecho) que tiene un obvio paralelismo con ambos protagonistas.

Algo que me llamó la atención es la escena del tiroteo a Bárbara. Hay nudismo explícito y es muy cruda; me sorprende que Moore haya logrado pasar esos dibujos en un comic de superhéroes de DC.

Unas palabras finales sobre el final

El final, ese final tan asombroso como perturbador, ha generado controversia entre los fans. Batman y el Joker comparten un momento íntimo, riendo, comprendiendo ambos sus realidades. Y entonces: ¿qué sucede realmente? ¿Rompió Batman su única regla y le partió el cuello a su archienemigo? La escena esta tan bien lograda que queda abierta al debate (aunque se ha demostrado que, efectivamente, el Joker no muere en manos de Batman). Aun así, es obvio que Alan Moore quiso plantar la semilla de la duda, y lo logró… (de hecho, el título cobraría un nuevo sentido de ser cierto).

El desenlace me encantó porque resuelve muchas cuestiones, aunque sin hacerlas obvias. El chiste del Joker es una analogía increíble: es desesperanzador que un demente intente tratar de salvar a otro demente. Es un pensamiento tan cierto, tan profundo, que Batman no puede evitar reír ante el absurdo.

Seguir analizando esta novela gráfica maravillosa sería arruinar su magia, que (creo yo), cada uno de vivir a su modo. Mi intención es que esta nota sirva de disparador. “Batman: la broma asesina” es una novela gráfica imperdible, con un guión extraordinario y una serie frases que ya han pasado –por lo menos para mí– a la historia de mi vida.

Leerla, realmente, se convierte en una verdadera experiencia memorable que nos invita a no considerar el mal como algo natural, mientras nos envuelve en la psicología de dos protagonistas que bien podríamos ser nosotros mismos.

4 comentarios:

  1. Buen análisis, amigo. Has conseguido que quiera recuperarla tras muchos años.
    Un saludo, y enhorabuena también por el artículo sobre Watchmen.

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    1. Gracias, querido! La idea es esa... inspirar a gente a leerla o releerla!

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  2. Me estás dando cualquier cantidad de ideas para trabajar con mis alumnos este año!!!! Gracias Luciano y muy buena tu lectura como siempre

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    1. Ja! Es un poco la idea, que mis textos sirvan para ALGO! Igual, ojo... ¿de qué año son tus alumnos? Es medio perturbadora esta novela gráfica para los más chicos.

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